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lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Escritora o persona? ¿Por qué no las dos?

La escritora novata y Erica, esa soy yo.


Cuando era pequeña alguien me dijo que sería bailarina. He pasado mi infancia bailando flamenco.

Ya en la mayoría de edad me dijeron que sería conductora profesional. Pero todos se equivocaban.

Una parte de mí sabía que nada de eso sería real. Había cumplido la mayoría de edad y aún seguía bailando. Me apasionaba bailar y todo lo que conlleva. Pasaba las tardes ensayando en la academia El rincón del Puerto en Torrejón de Ardoz, Madrid con mi profesor Miguel y mis compañeras. Cada año terminaba con una actuación final, un nuevo vestido, nuevos tacones, nuevos complementos. Aquella vida era feliz y acomodada. No tenía más que preocuparme de estudiar (que no hacía demasiado), bailar y salir con mis amigos.
Y entonces decidí que había llegado el momento de dejar de estudiar. Quería trabajar. Y dicho y hecho. A la mañana siguiente empecé a trabajar. Ahora que ya ganaba mi propio dinero y que trabajaba quería un coche, y para eso tenía que sacarme el carnet de conducir. Y así fue como mi vida cambió. Tenía trabajo, me estaba sacando el carnet y seguía bailando. Con la cantidad de horas que pasaba a lo largo de la semana en el trabajo las quedadas con los amigos se fueron reduciendo de una manera alarmante. Ese ritmo de vida no tardo en costarme caro. Y me paso factura remitiendo en mi salud. Mi espalda no estaba bien. Fue entonces cuando tuve que dejar de bailar.
Por suerte para mí no tuve que dejar el baile del todo. Había estado bailando durante trece años y tenía la experiencia suficiente para ser yo la que estuviese al otro lado, detrás del escenario. Fue entonces cuando me convertí en profesora de sevillanas y flamenco en dos institutos de mi ciudad.
Aquello no duró más que dos años. Pero fue una de las mejores experiencias de mi vida en lo que al ámbito laboral se refiere. Justo cuando aquello terminó firmé mi primer contrato indefinido. Me gustaba mi trabajo por lo que me decidí a subir de categoría. Pero no solo quería subir un puesto, quería llegar hasta el final. Quería ser la primera en todo. Fue entonces cuando me puse a estudiar para sacarme el carnet de camión. Quería ser conductora y todo apuntaba a que lo sería. De las siete horas y media que trabajaba, seis las pasaba conduciendo furgonetas. Tenía experiencia al volante más que suficiente para dar un paso adelante. El 8 de Junio de 2013 aprobé. Me sentía orgullosa de ello porque había conseguido aprobar los tres exámenes a la primera a pesar de que mis compañeros, tanto de curso como de trabajo, no lo creían posible. Pero señores, llevo la conducción en la sangre. Soy nieta, sobrina e hija de conductores. ¿Qué se pensaban? Yo podía con eso y con más. Y así fue como me convertí en la primera conductora profesional de mi familia. Pero eso también acabo. En febrero del año siguiente hubo un recorte de plantilla y me tocó a mí entre más de cien personas.

Llevo desde entonces en el paro. He trabajado en cortos espacios de tiempo en todo lo que me ha ido surgiendo pero las cosas se han complicado ahora que solo tenemos un coche en casa y que vivimos en una urbanización aislada del pueblo en el que ahora tenemos la casa y que está como a veinte minutos de la primera ciudad. Y aunque me gusta vivir aquí, en Pioz, tengo que reconocer que el hecho de no tener coche me complica un poco mi día a día. Y más, estando acostumbrada a disponer de mi coche como y cuando quiero.

Desde ese momento he estado muy perdida en todos estos años. El apoyo de mi chico y mi familia ha sido muy importante para mí, pero acostumbrada a trabajar y a estudiar al mismo tiempo el estar en este limbo empresarial y personal me hacía sentirme de lo más incómoda. Mi rutina de vida ha cambiado por completo y aunque lo tengo más que asumido necesitaba un cambio en mi vida.
Fue entonces cuando me convertí en La escritora novata. Ser ese persona me ha cambiado la vida en todos los sentidos. Desde aquella noche de Agosto de 2015 en la que soñé con Sofía y José supe que algo bueno estaba por venir. A la mañana siguiente empecé a escribir. La historia de Sofía y José iba tomando forma día a día hasta que en Marzo de 2016 terminé la primera parte de Sofía bajo el título de Quererte.  Solo un mes después tenía mi primer contrato editorial.
Después de aquella firma todo lo que ha sucedido entorno a La escritora novata me ha dado tantas alegrías que ni me lo creo. En este momento estoy haciendo entrevistas, van a publicar uno de mis relatos cortos en una revista digital, van a promocionar el lanzamiento de mi libro en otra revista digital y en blogs literarios. He escrito parte del guión de la película Letanía oscura de Ángel Pulido basado en la novela corta Déjame  cuidarte de María Beatobe. En breve empezaré a trabajar en el guión de otra película y no paro de escribir.

Hoy mi blog va para todas aquellas personas que no supieron ver en Erica más allá de lo evidente. Más allá de la bailarina, más allá de la conductora y no supieron que dentro de mí estaba La escritora novata, esa parte de mí que de verdad me hace feliz, muy muy feliz.

P.D. Se que estoy escribiendo mucho en el blog y es posible que no pueda seguir con este ritmo tan intenso. Lo que si quiero decir es que ahora mismo estoy a tope con el blog. Tenía mucho que contaros. Muy pronto iré añadiendo apartados sobre libros, entrevistas y mucho más. 

4 comentarios:

  1. Madre mia has hecho de todo.. me alegra saber que escribir te hace feliz.. me alegro de conocerte un poquito mas.. jamas me hubiese imaginado que fueses conductora.. estoy deseando que salga ya tu libro..😊😊

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  2. Madre mia has hecho de todo.. me alegra saber que escribir te hace feliz.. me alegro de conocerte un poquito mas.. jamas me hubiese imaginado que fueses conductora.. estoy deseando que salga ya tu libro..😊😊

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  3. Hola chicas, muchas gracias por vuestros comentarios. Siempre he sido un culo inquieto. En esta vida hay que probarlo todo todo todo.

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